Los poderes los repartieron hace tiempo y no, señora, a usted no le tocó la mirada láser. Todos los súper poderes se los llevaron los de Marvel y usted es de otro barrio. Sí, Marvel es del extrarradio…
Esta conversación la podría tener todos los días cuando salgo a la calle con mi perro. Y eso que mi perro es pacífico, sale, hace lo suyo y nos vamos. Pero hay señoras (nunca me ha pasado con un señor y muchas veces con ellas) que creen que imparten justicia por la calle. Es un perro, no un robot, y si se quiere parar a oler y usted debe cambiar el rumbo de su carrito pues lo mueve que no es un barco pesquero. Si por un casual fuera una señora la que se para en medio de la calle interceptando la circulación porque busca el móvil que sus nietos le han colocado con una música de gusto cuestionable en el bolsillo, o buscando dinero en esos monederos tan prácticos en los que nunca encuentran nada y acaban volcando todo sobre la mano ¿qué? Pues yo también las fulminaría con el rayo láser, sin dudarlo.
Tanto civismo que dicen que aprendieron en la época, tanto libro de «prohíbido silvar,» o «no puedes ir por la calle con las manos en los bolsillos», etc… (uy, sí, qué útil) ¿dónde quedó? si en el momento menos pensado van andando por la calle y ante cualquier contratiempo se giran y te hacen «la miradita», lo que en Estados Unidos se conoce como la shity look y aquí como «señora, no me toque las narices». ¿Podemos pedir educación cívica a un grupo que se creen jueces por la ciudad? ya me las immagino sobrevolando la ciudad con una toga con las puñetas bordadas por ellas mismas y con su rayo láser disparando a perros, niños con la pelota, jóvenes que ocupan asientos en el autobús que estas señoras creen que son de su propiedad… en definitiva el día a día de una ciudad que avanza a pesar de todo.
(También puedes leer esta entrada en el Diario Levante EMV)
Esta conversación la podría tener todos los días cuando salgo a la calle con mi perro. Y eso que mi perro es pacífico, sale, hace lo suyo y nos vamos. Pero hay señoras (nunca me ha pasado con un señor y muchas veces con ellas) que creen que imparten justicia por la calle. Es un perro, no un robot, y si se quiere parar a oler y usted debe cambiar el rumbo de su carrito pues lo mueve que no es un barco pesquero. Si por un casual fuera una señora la que se para en medio de la calle interceptando la circulación porque busca el móvil que sus nietos le han colocado con una música de gusto cuestionable en el bolsillo, o buscando dinero en esos monederos tan prácticos en los que nunca encuentran nada y acaban volcando todo sobre la mano ¿qué? Pues yo también las fulminaría con el rayo láser, sin dudarlo.
Tanto civismo que dicen que aprendieron en la época, tanto libro de «prohíbido silvar,» o «no puedes ir por la calle con las manos en los bolsillos», etc… (uy, sí, qué útil) ¿dónde quedó? si en el momento menos pensado van andando por la calle y ante cualquier contratiempo se giran y te hacen «la miradita», lo que en Estados Unidos se conoce como la shity look y aquí como «señora, no me toque las narices». ¿Podemos pedir educación cívica a un grupo que se creen jueces por la ciudad? ya me las immagino sobrevolando la ciudad con una toga con las puñetas bordadas por ellas mismas y con su rayo láser disparando a perros, niños con la pelota, jóvenes que ocupan asientos en el autobús que estas señoras creen que son de su propiedad… en definitiva el día a día de una ciudad que avanza a pesar de todo.
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