Amigas

¿A quién no se le han puesto los dientes largos cuando veía las reuniones de Sexo en Nueva York? ¿Quién no ha querido tener una relación como Bart y Millhouse? Aunque siempre hay un Nelson para dar por saco, eso sí, todos necesitamos amigos. Y por vivir demasiado rápido a veces no apreciamos realmente lo que tenemos. Estos días he podido observar como, ante situaciones difíciles, los amigos son y están. No sólo para las risas sino para hacer más llevadero algún momento nada agradable.
Hace tiempo perdí el contacto con una amiga con nombre de Sensación de Vivir 90210. Poco a poco ha vuelto a mi vida y creo que en el mejor momento, el momento en el que yo puedo escuchar y ella contar ¡y mira que cuenta! Y como tiene mucha conversación todas las amigas decidimos reunirnos la pasada noche al calor del vino. Otra amiga que estrena casa puso el lugar y las demás fuimos llegando después de las respectivas clases de funky, oposiciones y equitación.
La cena no sé si la hicimos rápido pero todas en la cocina haciendo cada una lo suyo. Dos mirábamos de manera muy española: con las manos detrás y criticando…
Todas teníamos algo que contar y así transcurrió la noche. Hablamos de los trabajos, de los amigos, de las viejas glorias de la facultad y de los grupos a los que pertenecemos en el Facebook.
De pronto me paré un segundo (esto hay que hacerlo de vez en cuando, probad) y me di cuenta de que eso que a veces envidiamos lo tenía ahí. Cinco amigas que sé que son y estarán.