Mil, sí, mil. No me ha tocado la Primitiva, no es lo que ganado en el Bingo, aunque coincide con los últimos euros que ganamos la última vez que fuímos a este local del azar. No son tampoco los amigos que tengo en el Facebook, que, por otra parte, intento reducir la lista cada día. No por nada, pero veo raro tener 500 amigos en la red, no sé… Tampoco son los kilómetros recorridos este agosto, que está siendo como la cara y la cruz: quieta al principio y un largo viaje al final.
«¿¡Qué son esos mil, poor favor?!», dice la voz en off. ¡Son las entradas que ha tenido este blog en un mes! Sí, mil visitas. Para muchos serán pocas y para pocos serán muchas. Para mí son perfectas, estupendas, maravillosas… las mejores. Gracias a todos.
