Un «coño» de cerveza

«¡Aquí no comemos eso!», le gritó la carnicera a Eric cuando él le pidió medio kilo de lobo (en lugar de lomo)… Y es que sigo fascinada con el tema de los idiomas y de las meteduras de pata que hay que cometer para alcanzar un buen nivel de español, o lo que sea.
«Vale, ya he impactado en la carniceria y encima me voy sin la carne a casa de Marita. A ver como se lo toma Cloti (cocinera ejemplar de la casa). Me voy al bar a refrescarme un poco antes de ir».
«Por favor un coño de cerveza» pidió Eric. «¡Y unas patatas bragas!», gritó Raquel desde el fondo del bar.
¡Qué dificil resulta tomar una caña de cerveza y unas patatas bravas en España!, pensaros después de que los echaran del bar por degenerados. Y los del bar pensando que qué raritos son los de Canadá.
Al final Cloti tuvo que improvisar una de sus estupendas recetas.
Y sentados todos en la mesa familiar Eric quiso agradecer a Sergio lo bien que iba su coche: «Sergio, me gusta mucho el Sexo». Hubo miradas cruzadas, silencio… «A mi también, a mi también», explicó Sergio para salvar el largo silencio que se había producido y el repiqueteo de las cucharas sobre los platos. Resulta que el Citröen Saxo que tiene funciona muy bien para ir por la ciudad. De hecho lo usaron para ir a comprar un par de diccionarios español-inglés. Para que consulten primero…