¿Chandal o tacones?

Durante el día y la noche hay que tener tiempo para todo. Pero a veces el destino juega, se divierte, y hace que haya que elegir. El coste de oportunidad, que se llama en economía.
Hoy es un día de esos. Por eso tuve ayer que organizarme, coger el teléfono y llamar a Vanessa: «Creo que no vas a ir a yoga». Ella que hace todas las isanas (posturas) de manera perfecta no se puede perder ni una sola sesión. Y estaba extrañada. «Sólo dime qué prefieres. Chandal y hacer el pino o tacones y venirte de cocktail». Le faltó tiempo para enviarme las fotos con los posibles vestidos para la fiesta. Elegimos vía facebook el más chic aunque sé que esta tarde me sorprenderá con algún complemento. Así que el destino ha querido que esta tarde vayamos a la entrega de la Aguja Brillante 2010 a Elio Berhanyer.
Después meditaremos al llegar a casa, que tenemos tiempo para todo.