Dieta equilibrada

Como empieza el fin de semana, momento típico para comer o cenar fuera de casa, os voy a contar lo que descubrí el otro día en una casa de comidas para llevar.
Normalmente a estos sitios llegas con un hambre atroz. De hecho por eso vas, porque no quieres perder ni un momento en cocinar nada. Allí lo tienes todo preparado, expuesto y dispuesto para llevarte un plato detrás de otro a casa.
Yo ya tenía mi selección hecha de La Vianda, sitio al que acudo habitualmente: lentejas y un poco de ensaladilla rusa. Eran las dos. Hora crítica en la que los clientes que han entrado antes que tú te pueden quitar el último menú por el que llevabas babeando media hora… Me pongo a la defensiva ante la señora que estaba justo delante de mí. La señora iba pidiendo: «Me pone…(momento de tensión)…arroz con verduras (uf, hemos librado) y también ¿esto qué es?» «Lentejas»
¡¡¡¡Nooooooooooooooooooooooooooooooooo!!!! casi grito en medio de la tienda, pero finalmente se decanta por arroz a banda. «Muy buena elección, señora», le apremio. Siguió pidiendo un par de platos más hasta que llegó al postre: «Y tiramisú. Para equilibrar». Su teoría era que si comes fuerte te tienes que tomar un postre fuerte y al revés. Eso es literalmente una dieta equilibrada. Si en una balanza ponemos arroz y en otra una pieza de fruta, lógicamente la balanza se desequilibra. En cambio, con su arroz en un lado y el tiramisú en el otro, la dieta está equilibradísima.
Lo que se aprende en estos sitios…