El ligre

Algo, y no sé que es exactamente, me atrae hacia las palabras compuestas.
Escucho una y ya me ha cautivado. Ayer fuímos a ver una película de risa al cine y me di cuenta cuando me descubrí a mí misma partida de risa en la butaca después de escuchar que alguien mezclaría los conceptos Twitter y Viagra: «Twitagra«. Pues yo no sólo sonrío sino que me sale la carcajada. No lo puedo evitar. Creo que todo comenzó hace años con la afamada estrella circense: el Ligre (mitad león, mitad tigre). Recuerdo estar trabajando en la radio justo encima de la carpa del circo y me fascinaba escuchar la megafonía que anunciaba a este «nuevo» animal como reclamo publicitario. A partir de ahí se han desecandenado múltiples palabras compuestas, por llamarlas de alguna forma. El último grito: la bolahuete. Una pelota con forma de cacahuete que regala M&M’s. Como os podréis imaginar, ¡la necesito! Así que me voy a comprar una bolsa de esas a ver si tengo suerte. O mejor dicho, «suertino«, suerte en mi destino.